Foto: Miguel Ángel Otero

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Museo Museo Nacional del Romanticismo
Inventario CE1012
Clasificación Genérica Textiles; Objetos varios
Objeto/Documento Cuadro
Materia/Soporte Fibra textil
Hilo metálico
Papel
Tinta
Marco: Madera
Vidrio
Técnica Recortado
Técnica de confección
Cosido
Bordado
Litografía
Marco: Dorado
Ensamblaje de inglete
Moldeado [Vidrio plano]
Dimensiones Altura = 20 cm; Anchura = 16 cm; Profundidad = 1,80 cm
Descripción Cuadro de formato rectangular, en posición vertical, enmarcado con cristal y moldura de madera dorada. Sobre fondo de color blanco, composición floral simétrica realizada a base de telas recortadas, en colores rosa, azul y verde, con aplicación de hilos metálicos. En el centro, litografía oval, a color, con la representación de un corazón llameante con corona de espinas sobre una esfera azul, atravesado por dos lanzas. Orla perimetral realizada en papel recortado sobre fondo de tela de color rojo.
La destreza en las labores ocupará un papel fundamental en la educación que las niñas recibían en los conventos o en colegios en el siglo XIX, y que formaban parte de las llamadas labores del hogar o labores de adorno. La mujer afirmaba su papel de "ángel del hogar" decorando cada ángulo de su casa: toallas, centros, cojines, reposapiés, fundas para sillas, tapetes, cortinas, barandillas, paneles contra el fuego, etc.
Las niñas se iniciaban en las diferentes técnicas de la costura ejecutando "trabajos de prueba" o dechados, en los cuales aprendían a hacer cenefas, vainicas, deshilados o letras que servirían para marcar las prendas de su ajuar. Estos dechados también se convirtieron en instrumentos de alfabetización donde las muchachas aprendían a leer y escribir. Posteriormente, continuarían con otras labores más especializadas como el bordado o el encaje, la calceta, la frivolité, el crochet, el punto de red, o el dobladillo, que aplicaban a la indumentaria, a los ajuares domésticos y a los ornamentos de iglesia.
Las revistas femeninas ofrecían patrones y diseños para poder llevar a cabo todas estas labores. Los grandes avances de la imprenta contribuyeron a un considerable aumento de esquemas y modelos: parece ser que en 1.840 se publicaron más de catorce mil. Por otro lado, los progresos de la química y de la industria textil surgidos en el siglo XIX, permitieron satisfacer la creciente demanda de tejidos, hilos de colores o utensilios para la ejecución de bordados y encajes.
La formación religiosa era una de las bases en las que se sustentaba la enseñanza femenina en el siglo XIX. La doctrina cristiana, las oraciones o las historias de los santos eran una parte fundamental de las asignaturas que se impartían a las niñas en la escuela. Los bordados, que formaban parte de las labores de manos y se consideraban también como un pilar básico del aprendizaje femenino, tuvieron muchas veces como tema principal estos motivos religiosos.
Iconografia Sagrado Corazón; Motivos florales
Datación 1826=1875 (Mediados del siglo XIX)
Contexto Cultural/Estilo Edad Contemporánea
Romanticismo
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