Foto: Museo Nacional de Escultura

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Inventario CE0556
Clasificación Genérica Escultura
Objeto/Documento Escultura de bulto redondo
Autor/a Nava, Manuel de
Título La Virgen con el Niño
Materia/Soporte Barro cocido
Técnica Modelado
Policromado
Dimensiones Altura = 34 cm; Anchura = 18,50 cm; Profundidad = 20 cm
Descripción Según consta en la inscripción situada en su lateral derecho, fue realizada en Sevilla el año 1728 por Manuel de Nava. De sencilla composición piramidal elevada sobre una sólida base, presenta a la Virgen sentada en posición frontal, al igual que el Niño sobre su regazo, desnudo y con la mano derecha en actitud de bendecir, predominando el contenido teológico, María como asiento de la divinidad, sobre la relación afectiva entre la madre y el hijo.
Este tipo de pequeñas esculturas estaban destinadas al culto intimista de pequeños oratorios privados o conventuales; sus reducidas dimensiones favorecían su difusión y facilitaban su ubicación. El barro elegido como material definitivo, compensa su fragilidad con sus posibilidades técnicas y expresivas.
Iconografia Virgen María con el Niño
Firmas/Marcas/Etiquetas En el lateral derecho del asiento de la Virgen, Incisión
Manuel / De Naba/ Fezi / y Pinsi / en Sebilla / año 1728
Datación 1728
Contexto Cultural/Estilo Barroco español. Andalucía
Clasificación Razonada Singular ejemplo de escultura modelada a escala reducida, formato que en Sevilla pervive desde Edad Media adquiriendo gran popularidad en época barroca, momento en que se multiplican sobre todo representaciones de Vírgenes con Niño con el objeto de conmover por su pequeño tamaño, destinadas a fomentar un culto más intimista practicado en oratorios privados o conventuales.
El barro, elegido como elemento sustancial de la escultura, es materia prima de gran arraigo en la ciudad hispalense cuyas patronas, Justa y Rufina, fueron precisamente alfareras. Así lo demuestran las grandes figuras de las portadas de su catedral obras de Lorenzo Mercadante de Bretaña, los grupos de Pedro Millán, las esculturas de Pietro Torrigiano o las obras de Jerónimo Hernández y Núñez Delgado con las que se perpetúa la tradición de la pequeña escultura en barro policromado. Además, puede recordarse el alegato de Pacheco a favor de esta disciplina y su pervivencia en obras de pequeño formato y nacimientos hasta bien entrado el siglo XVIII.
Muchas veces relegado a la presentación de bocetos o ideas compositivas, el barro resulta idóneo para obras concebidas en reducidas dimensiones y policromadas debido a sus posibilidades técnicas y expresivas. Al ser modelada la obra en barro no opone ninguna resistencia física y recoge fielmente el impulso creador más fugaz del escultor, dando lugar a una sensación de inmediatez y de vibración, determinada por los contrastes de texturas.
En esta versión algo hierática de la "Virgen con Niño", se dispone a la Virgen solemnemente sentada sobre un poyete de sillería dispuesto en un suelo de lo mismo sosteniendo con ambas manos al niño desnudo, recostado sobre un pañal y en actitud de bendecir con la mano derecha. Ataviada con túnica púrpura, manto azul verdoso, ambos con amplios pliegues, cubre parcialmente la cabeza con una toca, elemento que tuvo siempre significación sagrada y que se imponía en la antigüedad a las doncellas que iban a consagrarse a Dios. Su cabeza presenta un orificio en la zona superior para colocar una corona.
Este esquema iconográfico remite a la representación de María como madre de Jesús y, más concretamente, a las denominadas "Vírgenes de ternura" que irrumpen en la plástica mariana en el periodo gótico como respuesta al naturalismo de raíz franciscana y que se fortalecen tras la Contrarreforma, tipologías que conducen a representar a María no como trono de Jesús, sino como Madre del Niño divino. Las variadas actitudes de la Virgen más o menos amorosas -"Mater Amabilis"- van desde la Virgen acostada en su lecho acariciando al niño o llevándolo en brazos mientras le acaricia la cara con la mano, a la Virgen amamantando a Jesús o a la conocida como Virgen de Belén que lo sostiene entre sus brazos, envuelto en pañales o desnudo mostrándolo sobre ellos, como en el presente ejemplar.
Tema muy interpretado en el arte barroco español que, una vez desarrollado en pintura, fue tratado por los escultores del siglo XVII. Así, Alonso Cano propone varías versiones pictóricas de este asunto, entre las que destaca su "Virgen con el Niño sentada sobre nubes" (1660), conservada en el Palacio Episcopal de Granada, concebida con gran sentido escultórico y considerada como precedente iconográfico de la "Virgen de Belén", pequeña y delicada escultura realizada por el maestro para el facistol de la Catedral granadina que marcará el comienzo de una etapa de figuras de pequeñas dimensiones en las que más tarde destacarán notables autores como Risueño o La Roldana pero también otros más modestos como Gaitán, Ramos o Manuel de Nava.
Bibliografía WATTENBERG, Federico. Museo Nacional de Escultura. Valladolid. Madrid (m): 1966. p. 72.

WATTENBERG, Federico. Museo Nacional de Escultura: Guía Breve. Valladolid (m): 1963. p. 17.

WATTENBERG, Federico; GARCÍA DE WATTENBERG, Eloísa. Museo Nacional de Escultura: Guía Breve. Valladolid (m): 1975. p. 28.
Catalogación Bayón Carvajal, Gemma
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