Foto: Museo Nacional de Escultura

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Inventario CE0962
Clasificación Genérica Pintura; Mobiliario litúrgico
Objeto/Documento Cuadro
Autor Díaz, Diego Valentín (Lugar de nacimiento: Valladolid (p), 1586 - Lugar de defunción: Valladolid (p), 01/12/1660)
Título Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana
Conjunto Retablo de Santa Ana
Materia/Soporte Lienzo
Técnica Pintura al óleo
Dimensiones Marco: Altura = 223 cm; Anchura = 160 cm; Profundidad = 7,50 cm
Soporte: Altura = 211 cm; Anchura = 148 cm
Descripción El lienzo era el motivo central de un retablo dedicado a Santa Ana. En su parte superior unos ángeles volanderos descorren un pesado cortinaje prolijamente bordado, dejando a la vista una amable escena de carácter hogareño; en ella se disponen simétricamente, ordenados en una cuidada composición, los padres (San José y la Virgen María) y abuelos (San Joaquín y Santa Ana ) del niño Jesús, cuya cuna sobre un estrado cubierto con un alfombra figura en primer término.
Desde el punto de vista iconográfico, el tema escogido y su representación, es típico del ambiente contrarreformista de la época. Buena parte de su lectura simbólica alude a cuestiones teológicas en disputa con los protestantes: así, la presencia de San Joaquín y Santa Ana en la escena, reafirma la genealogía de Cristo, mientras que la corona de estrellas que circunda la cabeza de la Virgen, atributo propio de la representación de la Inmaculada, resalta el carácter devocional de la obra.
Iconografia Sagrada Familia; Santa Ana; San Joaquín
Firmas/Marcas/Etiquetas En el balancín de la cuna
Didacus diyaz Pictor / 1621anos
Datación 1621
Contexto Cultural/Estilo Barroco español. Castilla
Lugar de Procedencia Monasterio de San Benito el Real (Benedictinos), Valladolid (m)(Valladolid Centro, Valladolid (p)): Capilla Daza
Lugar Específico/Yacimiento Monasterio de San Benito el Real (Benedictinos)
Clasificación Razonada Como atestiguan los escritos de Palomino, Ponz, Ceán o Bosarte, era esta la obra más conocida y elogiada dentro de la producción de Diego Valentín Díaz, el pintor de mayor renombre dentro de la escuela vallisoletana en la primera mitad del siglo XVII. De hecho en Valladolid se conocen al menos dos copias, una firmada por Jerónimo Benete (m. 1707) en la iglesia parroquial de Geria y otra firmada por Tomás Martínez de Velasco en la iglesia del Carmen Extramuros. El lienzo era el motivo central de un retablo dedicado a Santa Ana, según Bosarte, "de buena arquitectura, en cuyo sotabanco hay también dos quadritos en tabla apaisados; en el uno está San Pedro hincado de rodillas, y en el otro la Magdalena". El retablo estaba en la capilla Daza o del "Cristo de la Luz" del monasterio benedictino de San Benito el Real de Valladolid, de dónde saldría con destino al Museo como consecuencia del proceso desamortizador. Aunque Martí creyó que únicamente había sido trasladado el lienzo, el Museo conserva entre sus fondos tanto el banco con las tablas de ambos santos como las dos columnas con capiteles corintios que flanqueaban la pintura, además de la mayor parte de la mazonería (CE0852). Así, en 1982, y de modo temporal, fue posible exponer el retablo en su disposición original, con ocasión de la muestra dedicada en Valladolid al citado monasterio. Característico del estilo de Diego Valentín Díaz es el uso de una paleta de colores fríos, en la que predominan las tonalidades rosadas, así como el dominio del dibujo. Destaca la minuciosidad con que son representados los elementos ornamentales y contrasta la serenidad general con el dinamismo de los ángeles arremolinados en la parte superior, disonancia que se explica por su origen. Ya indicó Pérez Sánchez cómo éstos están literalmente tomados de una grabado de Cornellis de Galle, realizado a partir de una composición juvenil de Rubens sobre el tema de Judith y Holofernes. Este préstamo de motivos procedentes de estampas es recurso habitual entre los pintores como fuente de inspiración. Su uso arbitrario daba lugar a situaciones confusas: así sucede con el ángel que impone silencio, gesto lógico en la composición original, mientras que aquí no parece tener justificación.
Desde el punto de vista iconográfico, el tema escogido y su representación, es típico del ambiente contrarreformista de la época. Buena parte de su lectura simbólica alude a cuestiones teológicas en disputa con los protestantes: así, la presencia de San Joaquín y Santa Ana en la escena, reafirma la genealogía de Cristo, mientras que la corona de estrellas que circunda la cabeza de la Virgen, atributo propio de la representación de la Inmaculada, resalta el carácter devocional de la obra, vinculada, según Stratton, con personas afectadas a la doctrina inmaculista defensora de la pureza de la Virgen, y dentro de esta, con el ciclo de oraciones del rosario denominado "Stellarium".
Bibliografía MARCOS VILLÁN, Miguel Ángel. Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana. En: URREA FERNÁNDEZ, Jesús(dir). Obras del Museo Nacional de Escultura. Valladolid (m): 1997. pp. 84-85.

MARCOS VILLÁN, Miguel Ángel. Sagrada Familia con San Joaquín y Santa Ana. En: URREA FERNÁNDEZ, Jesús(dir). Pintura del Museo Nacional de Escultura. Siglos XV al XVIII (I). Madrid (m): 2001. pp. 144-146.

PÉREZ SÁNCHEZ, Alfonso Emilio; URREA FERNÁNDEZ, Jesús. Exposición Conmemorativa del III centenario del pintor Antonio de Pereda (1611-1678). Valladolid (m): 1979. nº 24.
Catalogación Marcos Villán, Miguel Ángel
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