Museo Museo de la Alhambra
Inventario 003968
Departamento Museo de la Alhambra (MA)
Clasificación Genérica Madera. Elementos domésticos; Madera. Juegos y juguetes
Objeto/Documento Tablero de juegos
Materia/Soporte Madera de nogal
Madera de abedul
Hueso
CLAVO: Metal
Asa: Hierro
Técnica Tallado
Agramilado
Claveteado
Taracea
Dorado al fuego
Dimensiones Altura = 46,50 cm; Anchura = 36 cm; Grosor = 3,50 cm
Asa: Diámetro = 3,70 cm
Descripción Tablero nazarí con el juego del ajedrez y de las tablas, de madera decorada mediante labor de taracea con diseños geométricos. Procede de un convento castellano.
Consiste en un tablero grueso de madera de nogal, con forma rectangular y de tamaño más bien grande. Por una cara tiene el juego del ajedrez y por la opuesta el de las tablas.
La madera en su color natural se ha combinado con las polícromas piezas pequeñas, diminutas algunas, incrustadas en ella. Esta rica labor de taracea muestra piezas cuadradas y romboidales de variados colores, que se corresponden a hueso -en su blanco natural o teñido de verde- y maderas de tonalidades más claras o más oscuras.
La cara del tablero con el juego del ajedrez está enmarcada por listones de madera -se ha perdido el de un lado corto- provistos de finísimo agramilado y clavos metálicos dorados de cabeza redonda. El damero se ha efectuado con la madera de base de nogal para los escaques -o casillas cuadradas- oscuros y con tacos de madera de abedul embutidos para los escaques claros. Una cenefa con cordoncillo rodea el damero.
Entre el damero y cada lado corto del tablero hay un espacio rectangular, donde se colocarían las figuras capturadas durante el juego. Ambos espacios se decoran mediante taracea con tres estrellas de ocho puntas enfiladas y, entre ellas, un cuadrado pequeño girado 45 grados. Las cintas que dibujan estas figuras están agramiladas. Las estrellas contienen a otras tres más pequeñas en su interior, formada la menor central por ocho piezas romboidales blancas o meladas. Respecto a los dos cuadrados girados 45 grados, se rellenan con dieciséis cuadraditos también girados, blancos, marrones y verdes.
Aquí la labor de taracea es embutida o incrustada (tarsi´, en árabe), más laboriosa de realizar que la variante técnica llamada taracea en bloque, con finos tacos o rodajas pegados a la madera.
En la cara del tablero con el juego de las tablas, su enmarque consta de tres listones -se ha perdido también el de un lado corto- con clavos metálicos dorados de cabeza redonda. Los listones de los lados mayores tienen su borde interior tallado con doce arquitos semicirculares, separados en seis y seis por una estilizada palmeta de madera orientada hacia el centro del tablero. Cada arquito constituye una casa o punto del juego, que es el casillero para colocar las fichas del jugador, y las dos palmetas estilizadas proyectan una línea, llamada la barra, que divide el tablero en dos partes.
La ornamentación del tablero marca los cuatro cuadrantes -o cuadras- en los que se divide el ámbito del juego. En el centro de cada cuadra hay una estrella de ocho puntas taraceada, que se une mediante un cuadrado girado 45 grados a otra estrella intermedia. El artesano dispuso en los extremos las estrellas taraceadas con piezas rómbicas blancas -que resplandecen más-, mientras que las intermedias llevan piezas rómbicas meladas; por el contrario, en la cara opuesta del tablero la alternancia de las estrellas es a la inversa. Nota estética distintiva, propia de un objeto singular como es este tablero de juegos de época nazarí.
Las dos palmetas estilizadas tocan con sus puntas una bella composición de lazo anudado, que configura cinco cuadrados dispuestos girados 45 grados, decorados a base de cuadraditos taraceados. El lazo lo recorre un cordoncillo igual el visto en la cenefa que rodea el damero.
En el canto de uno de los lados cortos del tablero hay una placa metálica con un engarce que sujeta la anilla de hierro de la que colgarían el tablero a la pared, según Antonio Fernández-Puertas (2018), por cómo se ve en el Libro de los juegos de Alfonso X el Sabio (siglo XIII), y sería ornamento de la casa.
En las miniaturas del Libro de los juegos o Libro del ajedrez, dados y tablas (terminado en Sevilla en 1283) de Alfonso X el Sabio, se representan tableros con los juegos del ajedrez y de las tablas similares al ejemplar aquí tratado.
En tiempos de la reina Isabel la Católica fueron el ajedrez y las tablas los juegos en boga; además ambos aparecen casi siempre unidos en el anverso y reverso de un mismo tablero. Fueron numerosos los que poseyó la reina. Ella misma ordenó redactar a su secretario y notario, Gaspar de Gricio, en noviembre de 1503, el Libro de las cosas que están en el tesoro de los Alcázares de la ciudad de Segovia. La reina heredó los inmensos tesoros que guardaba el Alcázar segoviano durante los reinados de Juan II y Enrique IV. Tal documento describe varios tableros de juegos, de los que traemos a colación el siguiente: Un tablero alto de madera forrado todo de hueso blanco e negro alderredor unas ymagenes de hueso e labrado de atarçeas de la una parte un juego de xedrez de escaques de hueso blanco e negro e de la otra parte de las tablas tiene a cada parte una caxa con los juegos de tablas e xedrez que son de hueso blanco e negro (FERRANDIS TORRES, 1943; SILVA SANTA-CRUZ, 2010).
La pieza aquí tratada se asentó en el libro de registro del Museo de la Alhambra el 20 de noviembre de 1968. Según su documentación en el museo, se había encontrado en el rastro de Madrid y, al parecer, procedía de un convento castellano no especificado. La adquirió el Patronato de la Alhambra por mediación de Francisco Xavier de Salas Bosch, vocal de la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Obras de Importancia Histórica y Artística, de la Dirección General de Bellas Artes.
Datación 1232-1492
Contexto Cultural/Estilo Nazarí
Clasificación Razonada En el sultanato nazarí de Granada el ajedrez (al-shatrany), considerado juego de inteligencia, fue predilecto de los soberanos, alta sociedad y pueblo. Las crónicas relatan la historia curiosa de que durante el encarcelamiento del príncipe nazarí Yusuf -que a la postre sería el sultán Yusuf III (1408-1417)- en la Alcazaba de Salobreña, éste pide antes de ser ejecutado terminar la partida de ajedrez que tenía comenzada con el alcaide de la fortaleza, que consiguió prolongar hasta que fue liberado (MARINETTO SÁNCHEZ, 1995).
El juego del ajedrez, de origen oriental, se introduce en la península ibérica por los musulmanes, al parecer en el siglo IX. En tiempos de Alfonso X el Sabio era pasatiempo favorito de los castellanos, y se describen e ilustran las técnicas del juego, junto con el de las tablas.
Por su parte el juego de las tablas es uno de los más antiguos que se conocen y en sus orígenes hay que remontarse al Juego Real de Ur, datado en el 2600 y el 2400 a.C. Los romanos lo utilizaron con el nombre de tabula y en Persia islámica se llamó nard. A través de una y otra vía este juego penetró en la península ibérica y fue usado tanto en territorio hispanomusulmán como cristiano. Actualmente este antiguo juego de las tablas reales se sigue practicando con el nombre de backgammon.
En cuanto a la decoración con la técnica de la taracea (del árabe tarsi´, incrustación), de origen oriental, era ya conocida en la Córdoba califal, según refieren las crónicas de la época. El ejemplo más antiguo conservado es el minbar almohade de la mezquita Kutubiyya de Marrakech, elaborado en Córdoba.
De época nazarí se conservan obras excepcionales tales como la silla regia de tijera de época del sultán Muhammad V (número de inventario 3113 de este Museo de la Alhambra), el cetro de los sultanes nazaríes, de época del sultán Yusuf I, que el cardenal Cisneros adoptó como báculo (ahora en el convento de San Juan de la Penitencia, de Alcalá de Henares) o la puerta de alhacena del palacio nazarí de Cetti Meriem.
Hay que destacar igualmente una serie de cajas y arquetas cubiertas por labor de taracea nazaríes o moriscas (como la caja con número de inventario 1599 del Museo de la Alhambra).
La técnica se exportó desde el siglo XVI a América. Actualmente en Granada existe una importante producción tradicional de taracea.
Tipo de Colección Colección Estable
Bibliografía La taracea: una producción eboraria de lujo en la época de Juana de Castilla. En: SILVA SANTA-CRUZ, Noelia. Juana I en Tordesillas: su mundo, su entorno. Valladolid: Ayuntamiento de Torsedillas, 2010. Pp. 383-394.

Tablero de ajedrez y backgammon o tablas. Alfonso X el sabio. Murcia: Comunidad Autónoma Región de Murcia, 2009. Pp. 594-595.

Tablero. El Marqués de Santillana. 1398-1458. Los albores de la España moderna. El humanista. Santillana del Mar: Editorial Nerea, S. A., 2001. P. 211.

FERNÁNDEZ-PUERTAS, Antonio. El arte. El Reino Nazarí de Granada (1232-1492). Sociedad, vida y cultura. Historia de España de Menéndez Pidal. Madrid: Espasa-Calpe S. A., 2000. P. 272.

FERNÁNDEZ-PUERTAS, Antonio. Alhambra. Muhammad V. El mawlid de 764/1362. Granada: Almed, 2018. Pp. 198-199, figs. 88 y 89.

FERRANDIS TORRES, José(prol.; trad). Datos documentales para la historia del arte español. Inventarios reales (Juan II a Juana la Loca). Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas (C.S.I.C.), 1943. Pp. 124-126.

MARINETTO SÁNCHEZ, Purificación. Inlaid Chess and Backgammon Board. Convivencia: Jews, Muslims and Christian in Medieval Spain. Nueva York: George Braziller, 1992. Pp. 234-236.

MARINETTO SÁNCHEZ, Purificación. Tablero de ajedrez. Andalucía y el Mediterráneo. Sevilla: 1992. Pp. 182-183.

MARINETTO SÁNCHEZ, Purificación. Tablero de juego. Arte islámico en Granada. Propuesta para un Museo de la Alhambra. Granada: Comares, 1995. Pp. 427-428.

MARINETTO SÁNCHEZ, Purificación; TKOTZ, M. Schachaspiel. Schätze der Alhambra, Islamische Kunts aus Andalusien. Milano: Skira, 1995. P. 229.

PÉREZ HIGUERA, M.ª Teresa. Arte y sociedad: Los objetos como referente cultural de al-Andalus. Santiago al-Andalus. Diálogos artísticos para un milenio. Coruña: Xunta de Galicia, 1997. P. 361.

SÁNCHEZ GÓMEZ, Paula. Tablero de ajedrez. Matisse y la Alhambra (1910-2010). Madrid: Patronato de la Alhambra y Generalife, 2010. P.172.
Observaciones No disponible para exposición temporal.
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