Foto: Guillermo Mendo Murillo

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Museo Museo de Cádiz
Inventario DO20502
Departamento Departamento de Bellas Artes
Clasificación Genérica Pintura
Objeto/Documento Cuadro
Autor/a Murillo, Bartolomé Esteban (Lugar de nacimiento: Sevilla (m), 1617 - Lugar de defunción: Sevilla (m), 1682-1683)
Meneses Osorio, Francisco (Lugar de nacimiento: Sevilla (m), 1640[ca] - Lugar de defunción: Sevilla (m), 01/1721)
Título Desposorios místicos de Santa Catalina
Conjunto Depósito de pinturas y esculturas procedentes de la Iglesia de Santa Catalina de Cádiz (Convento de Capuchinos); Pinturas del Retablo Mayor de la iglesia de Santa Catalina de Cádiz (Convento de Capuchinos)
Materia/Soporte Lienzo
Técnica Óleo
Dimensiones Altura = 4,41 m; Anchura = 3,15 m
Descripción La escena se representa en un espacio interior resuelto con una arquitectura al fondo a la derecha, un cortinaje en semipenumbra en la parte superior derecha del lienzo, un suelo enlosado y unos peldaños donde se asienta la bola del Mundo que sirve de trono a la Virgen y a su Hijo. Ambos personajes y Santa Catalina figuran en el centro de la composición, dispuestos de manera que se establece entre ellos una línea diagonal desde la figura de la Virgen hasta la santa. Sobre este grupo recae el haz luminoso que desciende en diagonal desde la parte superior izquierda del cuadro hasta bañar con una luz difusa sus rostros y cuerpos. En medio de este espacio figuran algunos angelillos, uno de ellos con la corona de flores y otro con la palma. El primero, en un marcado escorzo, se dispone a colocar la corona sobre la cabeza de la santa, que figura arrodillada a los pies de la Virgen y el Niño Jesús. Este último le sujeta la mano derecha y se dispone a colocarle el anillo. La santa viste túnica rosada y manto de brocado dorado, a su lado sobre el suelo se encuentra la rueda rota del suplicio y la espada de su decapitación. La Virgen figura ataviada con túnica roja y manto azul.Tanto a un lado como al otro de ambas, figuran ángeles mancebos en diferentes actitudes, todos atentos al enlace místico que acontece en el centro de la composición.
Iconografia Asunto representado en el cuadro: Matrimonio místico de Santa Catalina
Datación 1682
Contexto Cultural/Estilo Escuela Sevillana
Barroco
Lugar de Producción/Ceca Cádiz (m) (Costa Noroeste de Cádiz (comarca), Cádiz <(provincia)>)
Uso/función Religioso
Descriptores Onomásticos Virgen María
Santa Catalina de Alejandría
Niño Jesús
Lugar de Procedencia Iglesia de Santa Catalina (Capuchinos), Cádiz (m)(Costa Noroeste de Cádiz (comarca), Cádiz <(provincia)>): Retablo Mayor. En el centro del segundo cuerpo
Lugar Específico/Yacimiento Iglesia de Santa Catalina (Capuchinos)
Clasificación Razonada Esta obra formaba parte del conjunto de pinturas que fueron contratadas a Murillo para constituir el retablo Mayor de la desaparecida Iglesia de Santa Catalina de Cádiz. A continuación, señalamos en primer lugar las investigaciones llevadas a cabo por Angulo Iñiguez (1981, pp. 93-97) sobre el contrato y ejecución de este retablo, del que sólo se conservan las pinturas del segundo cuerpo, siguiendo el mismo esquema que el retablo de Capuchinos de Sevilla, aunque los asuntos no sean siempre los mismos en ambos. Como señala Angulo: ´(...) la referencia documental más antigua al retablo es la del 3 de abril de 1682, cuando al hacer testamento en Sevilla declara que está `haciendo un lienzo grande para el convento de Capuchinos de Cádiz, y otros cuatro lienzos pequeños y todos los tengo ajustados en novecientos pesos, y a cuenta de ellos he recibido trescientos cincuenta pesos`´. En cuanto a la autoría de esta pintura, el mismo autor atribuye a Murillo ´(...) la traza general de la composición y algo más que la mancha abocetada de las figuras. La terminación de los personajes se deberá fundamentalmente a Meneses.´ Semejante atribución, aunque con mayor precisión, hace el profesor Enrique Valdivieso (1990, p. 201), quien considera que Murillo ´(...) llegó a dibujar por completo sobre el lienzo y también alcanzó a iniciar la aplicación de la pintura en las figuras de la Virgen, el Niño y Santa Catalina. La terminación de estas figuras y las de los grupos de ángeles que figuran a los lados de la escena central y en la parte superior, corresponde por completo a Meneses Osorio.´
Por lo que se refiere a las fuentes que pudieron servir a Murillo para realizar este lienzo, Enrique Valdivieso (1990, p. 201) señala que ´un boceto para esta pintura, con toda probabilidad, original de Murillo, se conserva en la colección Scott Smith de San Francisco.´
Tipo de Colección Otros Depósitos
Bibliografía ANGULO IÑIGUEZ, Diego. ´Miscelánea murillesca´. 1961. pp. 14-15; Respecto al dibujo de los Desposorios no vería gran inconveniente en considerarlo apunte del cuadro o del boceto hecho por el pintor, aunque no llego a convencerme plenamente de que así sea. ; Archivo Español de Arte. Número 133

ANGULO IÑIGUEZ, Diego. Murillo. Catálogo crítico. 1981. pp. 93-97. Tomo II

ANGULO IÑIGUEZ, Diego. Murillo. Láminas. 1981. p. sin nº. Tomo III
Lám. 424. Retablo de Santa Catalina, Cádiz. Capuchinos. Cat. 88. (Foto del retablo en la Iglesia).
Lám. 425. Desposorios de Santa Catalina. Cádiz. Capuchinos. Cat. 88. (Foto de la escena).
Lám. 426. Detalle de la escena del cuadro.

ANGULO IÑIGUEZ, Diego. Murillo. Su vida, su arte, su obra. 1981. pp. 405-406. Tomo I

ANGULO IÑIGUEZ, Diego. Pintura del siglo XVII. 1958. pp. 352-354; il. p. 358; El retablo de los Capuchinos de Cádiz repite en su distribución general la composición del de la Orden en Sevilla, aunque parte de los temas varíen para satisfacer la devoción local. Murillo, en realidad, sólo debe de trazar el gran lienzo de los Desposorios de Santa Catalina (Fig. 374), para el que se conserva dibujo en propiedad particular norteamericana. Debe de dejarlo muy abocetado, pues incluso los modelos de los personajes, son de su discípulo Meneses Osorio, a quien se beben los restantes lienzos del retablo.; Ars Hispaniae. Tomo XV

BANDA Y VARGAS, Antonio de la; et álii. Murillo y su escuela en Cádiz. 1982. pp. 11-12; Catálogo de la Exposición: Murillo y su escuela en Cádiz.

BANDA; VARGAS, Antonio de la. ´El eco de Murillo en la pintura gaditana del siglo XIX´. 1982. pp. 52-53; Revista Goya. Número extraordinario 169-70-71

BENEZIT, E.. Dictionnaire critique et documentaire des Peintres, Sculpteurs, Dessinateurs et Graveurs. París: 1976. p. 331; Grund. Tomo 7

CAMÓN AZNAR, José. ´La pintura española del siglo XVII´. 1977. pp. 584 y 585; Summa Artis. Volumen XXV

CASTRO, Adolfo de. Autógrafos de D. Adolfo de Castro sobre cuadros célebres. ´Sobre unos cuadros de Murillo que están en la Iglesia de Santa Catalina en esta ciudad´. 1909. pp. 231-232; Boletín de la Comisión de Monumentos Artísticos e Históricos.

CRUZ; BAHAMONDE, Nicolás de la. ´De Cádiz y su comercio´. 1997. p. 169; Viaje de Francia, España e Italia (1813). Tomo XIII. Capítulo IV

MARTÍN GONZÁLEZ, Juan José. ´Murillo ante la estadística´. 1982. pp. 19 y 22; il. p. 18; En los Desposorios de Santa Catalina (Cádiz, Capuchinos), vemos en el suelo un trozo de la rueda del martirio y una espada, en alarde exhibitorio y como justificación a los símbolos que entrañan.; Revista Goya. Número extraordinario 169-70-71

MARTÍNEZ DEL CERRO, Miguel. Un paseo por Cádiz. 1966. il. p. 62.

PEMÁN MEDINA, Maria. ´Murillo y Meneses Osorio en Capuchinos de Cádiz´. 1977. pp. 145-165; il. p. sin nº; Archivo Hispalense. Revista Histórica, Literaria y Artística. Número 183

PONZ, Antonio. Viage de España, en que se da noticia de las cosas más apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella. 1792. p. 339. Tomo XVII. Carta VII

QUINTERO ATAURI, Pelayo. ´Desgraciado accidente ocurrido a Murillo en el Convento de Capuchinos de Cádiz y que ocasionó su fallecimiento´. 1924. p. 103; Boletín del Museo de Cádiz. Número 8

ROMERO DE TORRES, Enrique. Catálogo Monumental de España. Provincia de Cádiz (1908-1909). 1934. pp. 344-345; il. p. sin nº. Tomos I y II

SANZ, Maria Jesús. ´Las joyas en la pintura de Murillo´. 1982. p. 116; Más sencialla aún es la corona que adorna la cabeza de Santa Catalina de Cádiz, datable en 1682, a la que acompaña un anillo que le ofrece el Niño, que es un simple aro de desposada.
En esta última obra de Murillo la joya tiene sólo un interés iconográfico y simbólico, pero ninguno en sí misma. La corona sirve además para dar un toque de brillo a los cabellos de la santa, y el anillo coordina su dorado con los halos que rodean a la Virgen y el Niño (...)
La rápida evolución y la modernidad de la pintura de Murillo es quizá muy palpable en un tema como este de los Desposorios, que si lo comparamos con el mismo asunto pintado por un pintor rigurosamente coetáeno como Valdés Leal, y observamos justamente la representación de las joyas, podremos ver como Valdés se halla muy vinculado a ellas para e xpresar la categoría humana de la santa, mientras que Murillo parece no necesitarlas.
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SERRA GIRÁLDEZ, Sofía. Francisco Meneses Osorio, discípulo de Murillo. 1990. pp. 141-142; il. p. 143; Destaca el logrado bodegón que aparece en primer plano, el cual creemos que debe ser atribuido casi en su totalidad al mismo Meneses..

VALDIVIESO, Enrique. Murillo. Sombras de la tierra, luces del cielo. 1991. pp. 201 y 202; (.)un boceto para esta pintura, con toda probabilidad, original de Murillo, se conserva en la colección Scott Smith de San Francisco..
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